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Visión general.
Una buena semana vivieron las bolsas del mundo, con aumentos de alrededor de 2 % del IPSA y de 3% del Dow Jones.
Es el resultado de que los temores sobre Grecia han ido encontrando respuestas consideradas satisfactorias por el mercado,
y como pudo corroborarse a fines de semana, por la expedita colocación de deuda soberana en los mercados internacionales
de otros dos países cuestionados, Portugal y España.
Por otra parte, los datos de construcción de nuevas viviendas, sector sensible para la recuperación económica,
dieron un impulso a la bolsa. Ello, unido a los datos de manufacturas, de actividad en la costa atlántica y
el faltante para ser usado en programas de estímulo, equivalentes a 2/3 de los US $ 800 billones,
más el IPC de 0,2 % de enero (0,01 % negativo de inflación subyacente) fueron el telón de fondo
para la jornada semanal alcista. El aumento de las peticiones iniciales de seguro de desempleo,
fue ignorado por el mercado, o más bien entendido como parte del proceso de corrección de estas cifras.
El último día de la semana, la FED llevó a cabo su anunciada decisión de ir preparando sus herramientas
para retirar el exceso de liquidez que existe en el mercado, para cuando fuera necesario, a través de un
leve aumento de la tasa de descuento, distinta de la tasa de fondos federales. Cabe señalar que los préstamos
de emergencia sobre los cuales fija el costo esta tasa de descuento, son herramientas rara vez usadas por la banca,
dado el estigma que significa pedir ayuda al banco central para cubrir déficits de encaje, y en la coyuntura,
redundantes, dado el enorme exceso de liquidez existente y las cuantiosas reservas que mantienen las instituciones con la FED.
En consecuencia, se considera este aumento más bien como un gesto, una señal de que el mercado financiero está en proceso
de alcanzar su plena normalización, y que la FED tiene los medios para que cuando la economía se recupere,
esta sea sustentable y no se vea enturbiada por una indeseable inflación.


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